Preparada para una entrevista psicológica, nica!

Quise conseguir un empleo como cualquier mortal, en un lugar en el que un requisito fundamental es pasar por una entrevista personal. Siempre las había salvado con éxito, pero ayer fue un fiasco. Salí medio llorando, medio riéndome de mi misma por creer ilusamente que podría ocultar mi melancolía circular. Es para mi una gracia haber ido con tanto desplante, aunque sin ninguna expectativa. Había llorado unas horas antes y además del desvelo de la noche anterior, mi desmotivación por realizar cualquier actividad fuera de mi espacio inmediato sólo podían traducirse en una gran negativa. No es que me lo hayan dicho de inmediato, pero mis ojos no engañan a nadie. Mis ojeras, mis ojos vidriosos a veces hasta secos, sólo hacen pensar que mi potencial laboral se verá afectado de inmediato ante el más mínimo intento por trabajar bajo presión y en un horario que desde hace mucho tiempo que no alcanzo a cubrir.

He oído en más de una ocasión que soy brillante y muy capaz. Ja! Tal vez en otro momento, porque lo que es ahora, con tanto altibajo, no creo que pueda volver a suceder con la regularidad que funcionó en algún tiempo. No es paradojal tener todas las capacidades pero que en el momento que se requiere no poder ocuparlas? tal vez no. Qué cosa, no? Por ahora tendré que conformarme con esta pequeña actividad laboral a la que le dedico no más de 3 horas diarias absolutamente interrumpidas.

Durante años manejé una gran cantidad de proyectos. Las horas de sueño casi no existían y la productividad de mis actos saltaban a la vista de quien asomaba la cabeza a mi escritorio. Pero también fue evidente cuando la marea tomaba otra intensidad, otra dirección, otra transparencia.

No puedo quejarme, por ahora. Creo que con lo que hago en este momento, incluso con lo que escribo en este blog, es suficiente como entrenamiento de mis dedos y cabeza, incluso la espalda que tanto duele. Como sea, no quiero volver a caer en la auto estigmatización y pensar que soy una discapacitada mental. Prefiero auto denominarme como una mujer con una gran capacidad temporalmente en descanso relativo.

Saludos a quienes pasan por aquí.

Clau

Estoy auto-estigmatizándome?

A veces me sorprendo hablando fuera de foco. En una reunión familiar de hoy comencé a increpar, (según yo de manera correcta) puntos de vista opuestos respecto a la salud mental. Y es que cada vez me vuelvo más intolerante frente a personas que no entienden que esta tontera de enfermedad es crónica,  que necesitas las tomas de medicamentos, pero por sobre todo que no te vuelve más o menos violenta que en una persona que no esté diagnosticada como bipolar.

Cada cierto tiempo me recuerdan que la razón por la que no puedo vivir sola, menos con mi hija, es que en cualquier momento me viene una recaída y puedo tirar todo por la borda.Ya me convencí de ello.

También se me dice que con tanto remedio me volveré una verdadera demente. Sin ir más lejos, tras escuchar en familia un reportaje por la TV acerca del efecto del uso de las bensodiazepinas sobre el aumento de la probabilidad de tener demencia, casi a coro dijeron “eso es lo que te pasó!!”. Claro, yo ya lo había asumido como un atributo propio.

Siento que entre mis más cercanos no tengo credibilidad, al menos la mayor parte del tiempo. Ni siquiera se me reconoce que en escenarios de tensión suelo ser la que primero se asoma a ver qué pasa. Ahí claro, salgo yo diciéndome que por ser bipolar puedo ser más temeraria. Y por qué no? Acaso no lo he sido?

Ahora que me miro con detención, con el mar como testigo, creo que tengo identidad de bipolar auto-estigmatizada, y eso es francamente ridículo. Por qué? Porque creo que no tengo ni más ni menos de locura que el resto, sólo que me lo vivo más intensamente.

Abrazos