Cuento siete horas de ansiedad

No he parado de moverme de un lado a otro y la verdad ni siquiera estoy agotada como para tomar un descanso en mi cama o algo por el estilo. He escuchado todas las melodías habidas en youtube para calmar mis ansias, pero nada, nada. Parece que cuando escucho las melodías que aumentan la serotonina me descarrillo más aún. Claramente no estoy en una fase depresiva, sino más bien mixta y ciclando rápidamente.

No quiero recurrir al SOS que la doc me dijo que recurriera en casos como este, pero me temo que si sigo así no podré dormir y tener el sueño que necesito para estar bien.

Definitivamente no puedo desvelarme más por un buen tiempo. Sé que esta es precisamente la consecuencia de llevar días en que no pego un ojo charlando con amigos, o simplemente descubriendo en la noche la compañía que requiero para mis ansias.

No sé por qué me torturo con todo esto, pero no puede ser que tenga que recurrir a medicamentos para taparle la boca a esta sensación.

He tratado de meditar, de hacer ejercicios, pero eso me ha vuelto más energetizada, con más ganas de salir corriendo. Olvidé que los ejercicios de alto impacto no son adecuados en estados como este. Ni siquiera la biodanza me ha dado resultado.

Sigo aquí con las ganas inmensas de salir disparada por la ventana y correr hasta la cima de la montaña que diviso por la ventana.

Qué me queda? No sé, tal vez recurra a un somnífero si me dan las velas más del tiempo necesario. El desvelo tendrá que esperar una vez más.

Un saludo afectuoso a quien me lee.

Clau

Otras vez las manos sudorosas

El cuerpo me tiembla, las manos están porfiadas y las piernas no paran de moverse de un lado a otro. La espalda húmeda me tiene semidesnuda con un ventilador al límite frente a mi cara. Tengo algunas lágrimas y sonrisas a medio salir. Mis ojos tienen la pupilas en una tonalidad pocas veces vista por mi. Me duele la vida en este momento, a la vez que agradezco la paciencia de mi ante mi. Estoy recogida en mi cuarto y no quiero salir hasta que al menos la moledera en mi cabeza pare de una buena vez.

Trato de parar esto sin pensar en la causa, los motivos, el entorno, lo que sea que haya gatillado todo este estado de cosas. Al parecer no hay nada visible a que culpar. Y quién soy yo para culpar a cualquier cosa por mi estado? En este minuto no sé cuál debe ser la táctica o la estrategia a seguir. Sólo me quedaré quieta, muy quieta hasta habituarme a la marea.

Son pasadas las 6 pm y falta mucho para el momento que permita justificar meterme a la cama a dormir. No quiero dormir, sólo una justificación para no salir de aquí y quedarme conmigo misma, sin pensar en los demás. Yo y mis principios de justificación.

Sigo temblando. Creo que la ansiedad está tomando su espacio. Recurriré a un clonazepán, sólo un poco para no acostumbrarme como ha ocurrido en más de una oportunidad.

Esto no me la puede ganar. Aunque tengo ganas de rendirme y parar todo, no puedo , no puedo, no puedo, no quiero. Esperaré hasta que salga la luna y me meteré de cabeza a la cama sin cubrir ni una parte de mi cuerpo.

Debo parar esto de alguna manera. Este fin de semana huiré al mar, no a encontrarme con Alfonsina Storni o la Violeta Parra, sino a encontrar el agua salada que me limpia de veras.

Al menos escribirlo me hace calmar las manos y mi cabeza. Buena señal. Sólo me quedaré quieta, quieta, hasta dormirme en algún momento.

Un gran abrazo a quien me lee. Todo estará bien. Siempre es así.

Clau

Clonazepán

Hoy estoy medio arremolinada. Tengo el “síndrome de los pies inquietos”. Mal augurio, pero bueno, no es novedad que de vez en cuando mi cuerpo se confabule con mi mente para hacerme pasar estos malos ratos. Tuve que recurrir al clonazepán por un leve estado de ansiedad que comenzó a surgir en la mañana.

Buscando la causa estoy en este minuto. Tal vez fue la levantada repentina a las 6 am para ir a atender a mi hija que se esquinzó un tobillo; o quizás la premura de mi intento por salir airosa de mi estado de piloto automático. Tal vez. O tal vez es la primavera que me desconcierta con su velo de invierno. O tal vez fueron las ganas de salir corriendo simplemente por correr. No, creo que esto último ha sido una consecuencia.

Como sea, no me voy a echar a morir por un poco de extra ansiedad (y esto lo digo literalmente). Ya está haciendo efecto y es por eso que puedo escribir con calma, de lo contrario aquí habrían puras #$%&@!, pero bueno, qué le voy a hacer. De vez en cuando no está mal echar afuera un exabrupto de esos que calan los oídos de los píos y arrebatan una sonrisa a los herejes.

Besos a quienes me leen.

Clau la hereje

De la risa al llanto hay una gota

Esta es la parte de mi película personal en que quiero hundir mi cabeza bajo la almohada. En que me veo en la necesidad de apagar la luz y quedarme a que pase el vendaval. Cierto, es el preámbulo del vacío, pero no siento que ahora sea ese el problema. Sólo que siento frío, mucho frío y ese frío me hace temblar con ese nerviosismo que me lleva a la petrificación, a la parálisis temporal de mi energía. Es así.

Mi risa, tras ver antiguos videos familiares, me hizo llorar. Sí, llorar a mares. De pena, alegría, optimismo, melancolía… todo a la vez!!

Estoy buscando una ventana para asomar mi cabeza y perderme de esta parálisis temporal de mi día, porque creo que es sólo este día y que para mañana esto será historia.

“Ansiedad, de tener tanto insomnio…”

Son pasada las 10 pm y no sé que me hace pensar que puedo dormir como nunca  lo he hecho. me vestí temprano, me tomé los SOS y nada, sólo dando vueltas en la cama como si fuese un reloj cuyos engranajes siguieran el ritmo de mis piernas y brazos que realizan un verdadero baile ansioso. Quiero dormir!!!

Hoy quise agotar mis energías al máximo. Lavé, planché, atendí a mi mascota, leí unas cuantas páginas de cuatro libros, salí a comprar después de mi infructuosa lucha con Amazon para tener a tiempo libros que la verdad no me apuran para nada.

A las 8:30 am tengo cita con la siquiatra. y me apresto a esperar que me diga “¡¡¡¡no sé que hacer contigo!!!!” Y yo le respondería “¡¡¡¡quiero dejar las tomas ahora mismo!!!!”. Ahora estoy convencida de que en este momento no debería estar con el tratamiento farmacológico. Estoy hiper aceleradísima.

Estoy preparando clases para dictar el próximo año, me estoy sumergiendo en el estudio de la mediumnidad o como se le llame. M edio por retomar la escritura de algo así como poemas o más bien estertores de emociones. Puse algunos en la sección “escritos” por si alguien quiere aburrirse…  No duro más de 5 minutos en una sola actividad. Dehecho ya me aburrí de escribir por hoy.

Dos pasos hacia adelante y uno atrás, no está mal

No he escrito una sola línea de mi tesis. Estoy a punto de congelar el semestre. Voy a darle una vuelta esta semana, una vez que evalúe mi estado de concentración. La verdad no quiero hacerlo, tendría que volver a trabajar y no estoy lista para hacerlo. Mejor me la pienso más.

Mi abuela me está quitando mis energías, sé que no es su voluntad, pero es como tener un bebé y no estaba entre mis planes. Qué le voy a hacer, ya me comprometí y tengo que seguir adelante. Ahora no soy ninguna mártir así que si me veo apremiada tendré que delegar trabajo.Creo que eso me tiene parada con mis deberes. Como sea, espero retomar mi concentración a como de lugar.

Mantengo la idea de desconectarme del mundo por un tiempo indefinido. Si no fuera por este espacio estaría con la vista a la pared para evitar hablar de las emociones que pasan por mi. Estoy tranquilamente angustiada, serenamente irritable, evidentemente cansada y claramente en un estado de transición, aún no sé hacia donde. Pero que va! ya he salido de esta antes. No está mal.