De mi cuerpo y sus fragmentos

En reposo. Hoy me la he pasado en un quieto estado de reposo a modo de medio para frenar el dolor. No lo reconozco, pero aquí está la luz y sombra de la presión que insiste en emerger desde la calota hasta la punta extrema de los pies. Qué más da? Si algo me tiene aquí aún es la bendita manía de creer que el dolor se vive y se convive con él como si fuera un aguacero que circula por mis mejillas.

Mis surcos están llenos de humedad de tanto intentar caminar sin que mis pies me rueguen por el descanso perpetuo. Sí, hoy quise desalambrar la caja de medicamentos y una botella de alcohol para perderme en un estado de coma permanente o en el mejor de los casos, en la mortaja.

Sólo la fotografía de mi retoño marcó la diferencia de la frontera entre vida y muerte.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s