Sí, cuando estoy enojada ni el suelo se salva

La siquiatra decidió subir el antidepresivo; fechas como estas me dejan con el alma en un hilo, con la pena a flor de piel y las ganas de marcharme hacia el mar cual Alfonsina. Sabemos el riesgo que corro: la (hipo) manía.

Hoy tuve el primero de los efectos que se avecinan cuando eso pasa. Algunos sabrán lo que son los estados mixtos y lo que significa tener que lidiar con los cambios, vendavales y otras cosas. Bueno, discutí conmigo misma y eso le llegó a mi pareja, a quien amo.

Sentí la pena-rabia tan propios de mis estados mixtos. Lo confieso, y sé que no soy la única, soy intensamente dura en esos estados, y hoy tuve una prueba más de lo que puedo llegar a hacer cuando estoy así: causo daño, incluso a quienes amo de todo corazón.

¿Qué hacer? Por ahora seguir monitoreando mis emociones, con calma, estructura, en la medida de lo posible, y esperar a la próxima cita que tengo con la doc para contarle.

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