Fatiga crónica

Evito referirme al dolor que se manifiesta en cada una de las fibras musculares de mis brazos, piernas, espalda… Pero hoy esto me está sobrepasando.

Como siempre me tomó mucho trabajo salir de la cama. Fue como despertar con un montón de cajas puntiagudas sobre mi. Pero no quise quedarme así; de todas formas tomé una ducha y me dispuse a realizar algunas tareas básicas: revisar mi agenda para el mes, planchar 3 camisas, lavar los platos, estirar mi cama, limpiar levemente mi lugar de trabajo, y ordenar mis pastilleros con las píldoras prescritas por la siquiatra y que logro obtener pagando un seguro de salud mensual (mal negocio soy para la institución de salud a cargo). No pude hacer nada más, me lancé a la cama por casi una hora.

Ahora mi cabeza está pesada, mis hombros y cuello están tensos, y mis piernas se resisten a mover los pies. Si hasta la mirada está cansada de funcionar; mis ojeras así lo indican.

Tengo ganas de lanzarme a la cama cada cierto trecho, y no moverme de ahí; pero nada, el alivio no viene.

Bendita fibromialgia de mis días.

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