La pereza de las lágrimas

No puedo llorar, a sabiendas de que es necesario vivir el duelo de una despedida. Estoy bloqueada, por mi cabeza no pasan ideas brillantes como para avanzar en mi trabajo. Sólo dolor por el dolor que puedo infringir en algunas ocasiones a personas que esperaban de mi lo que no puedo dar.

Alguna vez tuve un amor de esos para no olvidar, como muchos que he tenido. Cierto, creo que me he enamorado demasiadas veces como para decir que tengo un sólo amor. Tal vez uno o dos, quien lo sabe.

Como sea, hoy estoy replanteándome los sentimientos, como si de verdad pudiera hacerlo. Qué ironía!, repito, como si de verdad pudiera hacerlo.

Es sólo una pena más. Una que merece lágrimas pero que no las consigue. Tal vez la paroxetina está operando demasiado bien, porque no hay llanto ni sentimiento de culpa. Pero la pena está, y de aquí no se mueve. Más bien convive con la alegría extrema que también me habita.

Un abrazo a quien me lee.

Claudia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s