Almendras para el dolor

300 gramos de almendras, el llamado de un amigo, una ducha tibia, un té de yerbas, el cabello hecho una cola de caballo, los pies descalzos, una túnica por vestido, y una sonrisa en los labios me levantaron del letargo del dolor (que se mantiene constante), la pena y la melancolía. Es hora de mantenerme en pie a pesar de todo.

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